Defensa Nacional
Argentina avanza en su plan de reequipamiento militar con oferta de submarinos
Alemania y Francia ofrecieron financiar la compra de tres submarinos para la Argentina, una operación valuada en más de 3.000 millones de euros. La propuesta se enmarca en el plan de reequipamiento militar del gobierno y generó repercusiones internacionales por sus implicancias estratégicas en el Atlántico Sur y la Antártida.
Alemania y Francia ofrecieron financiar la totalidad de la compra de tres submarinos para la Argentina. Esta operación, valuada en poco más de 3.000 millones de euros, equivalentes a unos 3.355 millones de dólares, fue confirmada por el almirante Marcelo Dalle Nogare, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, durante una exposición en el Rotary Club. La propuesta se enmarca en un fuerte impulso del gobierno de Javier Milei para reequipar las Fuerzas Armadas.
Este avance se complementa con otras iniciativas de modernización. El Ejecutivo autorizó a la Armada a gestionar un crédito externo por hasta 2.300 millones de dólares destinados a los submarinos, y otros 1.200 millones para incorporar dos fragatas. Además, se publicó la licitación para la Base Naval Integrada en Ushuaia, con una inversión estimada cercana a los 190.000 millones de pesos. Previamente, el almirante Juan Carlos Romay, jefe de la Armada, elevó un informe técnico al Ministerio de Defensa tras evaluar las propuestas de las empresas interesadas. Las opciones contemplan el modelo Scorpène de la francesa Naval Group y el Type 209NG de la alemana ThyssenKrupp Marine Systems. Ambas prevén un esquema de devolución en cuotas y una primera entrega estimada en aproximadamente seis años.
El modelo Scorpène Evolved, ofrecido por Francia, es una unidad con un desplazamiento de 2.000 toneladas y 72 metros de eslora, con 80 días de autonomía y capacidad para portar torpedos pesados y misiles Exocet. Por su parte, la propuesta alemana incluye el Type 209NG, un submarino de aproximadamente 1.590 toneladas en superficie que incorpora el moderno sistema de combate ORCCA. La Argentina ya opera unidades de esa familia desde 1974.
La posible recuperación de la capacidad submarina de Argentina generó reacciones en el plano internacional, despertando señales de alerta en el Reino Unido y Chile. Expertos destacaron la importancia estratégica de estas unidades para la defensa del Atlántico Sur y la proyección antártica, así como para proteger el comercio marítimo internacional y los recursos económicos del país frente al inminente incremento del tráfico comercial, impulsado por la producción de hidrocarburos de Vaca Muerta. El asesor presidencial Santiago Caputo, en un posteo en X, citó a George Washington al afirmar que "sin una fuerza naval decisiva no podemos lograr nada definitivo", sugiriendo que Argentina debería tener la flota naval más imponente del continente. Esta postura contrasta con la visión previa del ministro Federico Sturzenegger, quien había sugerido que la fuerza podía "arreglarse" con drones. La oferta se da en un contexto de la política del Gobierno hacia el Reino Unido y las actividades relacionadas con los recursos de las Islas Malvinas.