Política exterior
Malvinas: la desmentida israelí y la estrategia argentina en el Atlántico Sur
Israel desmintió un supuesto apoyo al reclamo argentino por Malvinas, mientras el Reino Unido buscó respaldo en Chile. Argentina avanza con acciones legales para frenar operaciones petroleras en el Atlántico Sur.
El gobierno de Israel desmintió un supuesto respaldo al reclamo argentino por las Islas Malvinas, una versión que el presidente Javier Milei había difundido en sus redes sociales. Esta aclaración se produjo mientras el Reino Unido buscaba apoyo en Chile sobre la soberanía del archipiélago, en un escenario de creciente actividad diplomática en torno al Atlántico Sur.
La Embajada de Israel en el Reino Unido y su Ministerio de Relaciones Exteriores negaron categóricamente que Benjamín Netanyahu hubiera dado órdenes a sus diplomáticos para apoyar la postura argentina. El informe original, publicado por un diario británico, sugería un cambio en la posición israelí vinculado a tensiones entre Londres y Jerusalén por sanciones contra asentamientos en Cisjordania. Históricamente, Israel no ha avalado formalmente la soberanía argentina sobre las islas, y la compañía israelí Navitas Petroleum opera junto a la británica Rockhopper Exploration en un proyecto de hidrocarburos en la cuenca marina de Malvinas. Milei había celebrado la noticia, reafirmando que las islas “tarde o temprano volverán a ser argentinas” y que “los ingleses están incómodos” ante las medidas de su administración.
En paralelo, el primer ministro británico, Andy Burnham, mantuvo una conversación telefónica con el presidente chileno, José Antonio Kast, para exponer la posición de Londres sobre el derecho a la autodeterminación de los habitantes del archipiélago. El diálogo también abarcó temas de defensa, seguridad, ciencia y comercio bilateral, con el Reino Unido buscando profundizar la cooperación. Esta postura británica choca con la de Argentina, que considera la cuestión una situación colonial y rechaza la aplicación del principio de autodeterminación para desconocer sus derechos soberanos. En este marco, Argentina ha solicitado sanciones a empresas petroleras en la zona y el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (ITLOS) fijó audiencias para el 10 y 11 de noviembre para tratar una presentación judicial argentina que busca paralizar las operaciones de hidrocarburos.
El acercamiento entre Londres y Santiago contempla propuestas de colaboración naval y planes para una conexión marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino, lo que resalta la importancia estratégica de Chile por su proximidad geográfica al archipiélago. El comunicado británico no indicó que Kast hubiera comprometido un respaldo explícito a la reivindicación británica, pero la gestión subraya la relevancia de la política exterior argentina para sostener su reclamo y fortalecer apoyos diplomáticos en un contexto de disputas por recursos naturales y actividades económicas en el Atlántico Sur.
Como antecedente, Argentina ha avanzado en su plan de reequipamiento militar, incluyendo una oferta de Alemania y Francia para financiar la compra de tres submarinos por más de 3.000 millones de euros, una operación con implicancias estratégicas en el Atlántico Sur y la Antártida.