Jornada laboral
Brasil detalla el cronograma para la nueva jornada laboral de 40 horas
El Senado de Brasil aprobó la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, estableciendo un cronograma de aplicación gradual. La reforma comenzará a regir 60 días después de su promulgación, con un ajuste final al año.
El Senado de Brasil aprobó el miércoles 14 de octubre una enmienda constitucional que reduce la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales y pone fin al régimen de trabajo 6x1. La medida, que había sido aprobada por la Cámara de Diputados en mayo, establece una semana de cinco días de trabajo con dos de descanso.
La implementación de la nueva jornada será gradual, con un cronograma definido que comenzará a regir tras la promulgación de la enmienda. A los sesenta días de su entrada en vigor, las empresas deberán reducir la jornada máxima a 42 horas semanales y adoptar la escala 5x2. Un año después de ese primer plazo, la jornada se ajustará al límite definitivo de 40 horas por semana.
Esta reforma beneficiará directamente a unos 22 millones de trabajadores, especialmente en sectores como el comercio, los servicios y el transporte, donde el régimen de seis días laborales era predominante. La iniciativa fue impulsada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y contó con el respaldo de las centrales sindicales y el movimiento social "Vida Más Allá del Trabajo".
La nueva normativa contempla ciertas condiciones diferenciadas para algunos grupos. Los trabajadores con título universitario y una remuneración igual o superior a 21.188,87 reales podrán negociar jornadas distintas directamente con sus empleadores, siempre que mantengan la escala de cinco días de trabajo y dos de descanso. Además, se prevé la negociación sindical para sectores con esquemas operativos específicos, como la salud, la seguridad privada, la aviación y las plataformas petroleras.
El presidente del Senado, Davi Alcolumbre, destacó la magnitud del cambio para los trabajadores, aunque a primera vista pueda parecer sutil. Por su parte, el senador oficialista Randolfe Rodrigues afirmó que los trabajadores brasileños esperaron casi cuarenta años por esta medida, señalando que el país tiene uno de los promedios de horas trabajadas más altos del mundo.