Educación y políticas sociales
El desafío educativo nacional y el rol de las políticas sociales como la AUH
Un informe reciente revela que solo el 19% de los adolescentes argentinos de 15 años cursa a tiempo y con los conocimientos básicos. Este dato expone un retroceso educativo nacional y plantea interrogantes sobre el impacto de las políticas sociales.
Solo el 19% de los jóvenes argentinos de 15 años logra transitar su escolaridad sin demoras y adquirir los conocimientos fundamentales en lectura y matemática. Así lo indica un nuevo informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, que subraya un deterioro constante en los resultados educativos desde 2009.
El estudio, denominado "Índice de Resultados Escolares en América Latina", elaborado por Martín Nistal y Lucía Vallejo, analizó la trayectoria de estudiantes en nueve países de la región. La investigación combina la cobertura escolar, el avance oportuno y el desempeño académico básico, revelando una paradoja: si bien la presencia en las aulas de adolescentes de 15 y 16 años alcanza el 97%, los aprendizajes no acompañan esta expansión. Además, el 21% de los estudiantes argentinos de 15 años cursa con sobreedad.
La situación actual representa un marcado retroceso, ya que en 2009 el 26% de los alumnos cumplía con el estándar deseado. Esta cifra descendió al 23% en 2012 y 2018, al 22% en 2022, y tocó un mínimo del 19% en 2025. A nivel regional, Argentina pasó del tercer al séptimo puesto. El reporte también desmitifica la idea de que los resultados educativos dependen exclusivamente de la riqueza económica, ya que el país, con el tercer producto bruto interno per cápita más alto entre los analizados, se encuentra por debajo de naciones con economías menos desarrolladas como Perú y Brasil.
Frente a este panorama, especialistas como Alejandro Morduchowicz, experto en planeamiento educativo, enfatizan la necesidad de recalibrar las políticas educativas. Morduchowicz afirmó: “Suele jactarse del aumento de la cobertura, pero se omiten los bajos resultados en el aprendizaje. Con más alumnos y menos sobreedad que años atrás, hoy son menos quienes llegan a tiempo y con los conocimientos esperados. Los factores externos ya no alcanzan para explicar nuestro bajo desempeño; la gran responsable es la política educativa”. Por su parte, Agustín Porres, director regional de Fundación Varkey, destacó la importancia del trabajo en equipo: “La escuela se sostiene en comunidad. La confianza entre gobiernos, directores, docentes y familias es el punto de partida. El camino es acompañar de cerca a las escuelas”.
En este contexto de desafíos educativos, las políticas sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH) buscan incidir en la trayectoria escolar. El Gobierno ha implementado un sistema automático para verificar los requisitos de salud y educación de la AUH, con el objetivo de agilizar el cobro del 20% retenido, vinculando así el apoyo económico a la continuidad y cumplimiento educativo de los beneficiarios.